miércoles, 31 de agosto de 2011

¿Comprar una obra por partes o de un solo golpe?

miércoles, 31 de agosto de 2011

9 floritos
Una duda que me ha carcomido desde hace años es la de cómo comprar los libros que me gustan. O dicho de forma más clara, si comprar los textos de nuestros autores favoritos por separado o comprar sus "obras completas".

Inicialmente, la duda no existía. Por ejemplo, con los libros de Ribeyro tenía claro que me compraría pacientemente, uno por uno, sus libros de cuentos por separado, esos que solo aparecían en primeras ediciones de hojas amarillas, buceando en librerías de viejo. Pero esta decisión no fue impulsada por un afán de bibliófilo o coleccionista, sino por motivos, quizás más crematísticos. La colección de todos sus relatos -La palabra del mudo- de la editorial Campodónico en 4 tomos era de un precio alto para mis, ya no diré exiguos sino, simplemente, inexistentes ingresos, así que opté por comprarme sus relatos "a plazos" (y si hubieran vendido cada cuento por separado, fácil me lo compraba así). Peor aún hubiera sido desear la edición de Cuentos completos de Alfaguara en 2 tomos, mucho más cara y difícil de encontrar (creo que incluso ya desapareció del mercado). Por otro lado, tenía la esperanza que algún día saliera la edición realmente completa, pues a ambas versiones les faltaban algunas cositas sueltas por ahí. Versión que apareció finalmente cortesía de Seix Barral. Lástima que no me gusten las carátulas y hasta ahora, no tengo La palabra del mudo.

Con Cortázar pasó algo parecido. Los Cuentos Completos en Alfaguara (2 tomos) eran de un precio sencillamente inalcanzable. Lo bueno es que existían los 3 tomos en Punto de Lectura. Lo malo es que también eran inalcanzables. Así que, con paciencia, fui comprando las ediciones usaditas de Final de juego, Todos los fuegos el fuego, Un tal Lucas, Queremos tanto a Glenda, etc. que, para mi agradable sorpresa, tienen las mismas carátulas, de la primera edición (en su versión de Editorial Sudamericana). Aún me faltan algunos. En general, soy pésimo ahorrando, si encuentro un libro que vale 10, es mejor que me lo compre en ese momento, a creer que puedo juntar hasta 100 y comprarme la obra cuentística completa. Además, ¿existe alguien que ahorre para comprar libros? No he llegado a ese level.

Con Borges fue peor aún. Los libros sueltos estaban todos en Emecé o Alianza Editorial, y no muy baratos. Y aunque hay varias versiones de sus obras completas (en 4, 2 y hasta un solo tomo), esos ladrillos de tapa dura se me hacen inmanejables. Cargar esa vaina me parece pesadísimo y así no se puede leer, sobretodo a mí que me gusta leer en la cama. Y si, por ejemplo, uno quiere llevarse algunos cuentos para distraerse en el omnibus o en un viaje, fácil que en el aeropuerto te cobran por exceso de equipaje. Conclusión: no tengo libros de Borges (buaaaaa).

Fue después de esas experiencias que entendí que el tema no iba solo por el lado del dinero. Por una cuestión de comodidad, así tenga para adquirir un compilado, prefiero los libros sueltos.Eso hice con Bolaño y me compré sus tres libros de cuentos, en vez de la edición en un solo tomo que sale ahora en la colección "Otra vuelta de tuerca" de Anagrama (y hasta me salió más económico). Pensé entonces que la tenía clara.

Sin embargo, las dudas resurgieron ya no en el tema de los cuentos, sino con otros géneros. Por ejemplo, hace poco salieron los primeros cinco textos de Enrique Vila Matas en un solo volumen de editorial De Bolsillo, el precio era tan barato y la posibilidad de encontrar los cinco libros por separado tan inexistente que ahí nomás me lo compré. Además no estaba tan gordito. La pensé más, y de hecho dudé mucho, con Graham Greene: sus tres primeras novelas venían en un solo tomo de esos gigantes de Seix Barral ("Obras completas"), al final me lo compré. Cuando, luego de muchos años de búsqueda, encontré El revés de la trama, en esas mismas mastodónticas ediciones de tapa dura junto a otra novela, caballero nomás me la compré, pensando que era ahora o nunca (efectivamente, nunca más la he vuelto a ver).

Y aunque existen ediciones de las obras completas de clásicos como Proust, Balzac o Dostoyevski, ahí no me pienso comprar los bodoques: la letra es microscópica y encima viene a ¡dos columnas! como si estuviera leyendo los avisos de un periódico. No hay forma. Si algún día leo En busca del tiempo perdido, me daré el trabajo de encontrar los siete tomos, aunque me demore más que juntar las siete esferas del Dragón.

Y ahora, hace poco, De Bolsillo está sacando sueltos los libros de Borges, me queda la duda ¿comprar esa versión o la de Alianza Editorial? ¿Comprar La palabra del mudo en Seix Barral o en Campodónico? Escucho sugerencias.
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jueves, 11 de agosto de 2011

Libros comprados vs. libros leídos

jueves, 11 de agosto de 2011

8 floritos
La semana pasada contaba que comprar un libro no es igual a leerlo y, aunque muchas veces trae como consecuencia lógica su lectura, el tiempo, el surgimiento de nuevas opciones de lectura más motivadoras o la simple pérdida de interés, pueden desembocar en que el libro no se lea durante mucho tiempo, años e incluso nunca.
¿Pruebas? veamos como me fue en la última Feria Internacional del Libro: 8 novelas, 2 libros de cuentos, 2 comics, una autobiografía y 2 de otros géneros dan un total de 15 adquisiciones. De esos, algunos fueron libros leídos casi al poco tiempo de ser comprados, otros fueron libros comprados mucho después de haber sido leídos y otros que nunca sabré si pasarán al rubro de leídos. Veamos:

Leídos (antes de ser comprados):

1) Historia Argentina - Rodrigo Fresán: El único que me faltaba conseguir de los mejores que leí el año pasado, inclasificable y divertido, fue el más caro de los nuevos inquilinos de mi biblioteca.Y a ver ahora, con que libro de Fresán proseguiré.

2) Edad prohibida - Torcutato Luca de Tena: Nostalgia pura, lo leí en la escuela y me gustó mucho, Dudé en comprarlo, pues sería casi un souvenir, pero era en tapa dura y solo a cinco soles.

Leídos (después de ser comprados):

3) Un milagro informal - Fernando Iwasaki: Cuentos graciosísimos y muy bien trabajados. Debe ser el escritor peruano que más me gusta ahorita.

4) Las pequeñas memorias - José Saramago: Esperaba más anécdotas o historias, no solo de la niñez. Para fans, básicamente.

5) Foe - J . M. Coetzee: ¡Muy buena! Riquísima, mucho menos hardcore que los otros libros que leí de este autor (sólo 2). Lástima que no entendí el final, ni las referencias literarias.

Comprados (con diferentes probabilidades de ser leídos):

6) El Corán: Dudo que lo lea como un libro de principio a fin. Más que para leer, será para consultar.

7) La verdad sobre el caso Savolta - Eduardo Mendoza: Otro que dudo que lea. Lo compré solo por su precio ínfimo. ¿Algún interesado?

8) Libro de Manuel - Julio Cortázar: Lo leeré, pero quizás ya para el próximo año. Eso de "novela política" desanima un toque.

9) El desierto de los tártaros - Dino Buzzati: Para leer, espero, a corto plazo, aunque lo mismo dije de Las noches difíciles del mismo autor hace 4 años y nada.

10) Tres novelas ejemplares y tres entremeses - Miguel de Cervantes: Linda edición de precio ínfimo. Pero también para leer a laaaargo plazo.

11) El mal de Montano - Enrique Vila-Matas: Uno de los títulos que más he escuchado del catalán. Espero también que vaya para este año (después de París no se acaba nunca).

12) España, aparta de mí estos premios - Fernando Iwasaki: Apenas termine el que tengo ahora, voy corriendo a devorarlo, pues le tengo ganas desde el año pasado.

Leyendo actualmente: Cómics: 13) Thor 14) Superman y una especie de "novela de cuentos": 15) Una casa para siempre de Enrique Vila-Matas.

Por eso, cuando a veces veo los libros que he comprado durante algunos años y veo tantos libros nuevos y sellados, algunos sellados porque ya los he leído sin abrirlos y otros sellados porque no los pienso leer aún, confirmo que me falta mucho por leer y, quizás, poco por comprar.
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jueves, 4 de agosto de 2011

¿Las editoriales necesitan a Gastón Acurio?

jueves, 4 de agosto de 2011

6 floritos
Esperaba postear hoy algo sobre la clausura de la FIL y comentar los libros adquiridos aprovechando las ofertas del último día (ya será para otro post). Y es que encontré algo que me llamó la atención, sobre un tema que nunca tocamos aquí, pero bueno, a veces no está de más dar una opinión ¿no? Total, para eso están los blogs. Y es más necesario aún cuando se dicen cosas quizás bien intencionadas, pero incorrectas.

Un blog que suelo visitar, el blog del Morsa, publicó un post titulado
"La literatura necesita su Gastón Acurio". La idea central del artículo es comparar el fenómeno de la gastronomía con la literatura y plantear que lo que se aplica a una se puede aplicar a la otra. Y ahí es donde incurre en un error. Voy a decirlo brevemente, aunque parezca una obviedad: en nuestra nación a todo el mundo le gusta comer rico, pero no a todo el mundo le gusta leer. Ese es, en resumen, la causa del error de la propuesta.Pero vamos por partes (las citas del artículo están en cursiva).

"Para empezar, rompamos el mito que en el Perú no se lee. De hecho el peruano lee y mucho". Es bastante arriesgado decir, basándose solo en el número de importaciones, que en el Perú se leen muchos libros.

Es una confusión común creer que comprar un libro es igual a leerlo. No es lo mismo, así como darle una laptop a cada niño no es educarlo. Se necesita algo más que la simple entrega de una base material, para que alguien lea. Y es que, para empezar, la gente compra libros por muchas razones y no solo para leerlo: regalo, coleccionismo, consulta esporádica, para ayudar a sus hijos en las tareas o para el trabajo, lo que no quiere decir que a la gente que se los regales lo lean o que los niños lo hagan (lo más probable es que saquen la info de Internet). Hasta hay gente que te compra libros por pena o "para colaborar".

Tanto la gastronomía como la literatura responden a distintas necesidades, pero habría que ver que si estas necesidades tienen algo en común. Comer es una necesidad básica natural; leer, una necesidad adquirida, artificial. Siempre hay tiempo para comer y la gente se las agencia para darse "un gustito". Pero la mayoría de personas no leen libros porque "no tienen tiempo". Leer libros, para muchos, simplemente no es una necesidad básica.

Todo el mundo tiene un plato favorito en el Perú. Siempre, mucho antes de Gastón, a cualquiera le podías preguntar por su plato favorito ¿Todos tienen ya no digamos, un autor, sino un libro favorito? La verdad es que no.

Estas diferencias, y muchas otras, entre las necesidades de comer y leer, afectan la forma en las que estas necesidades se satisfacen. Toda necesidad (demanda) genera o debe generar productos o servicios que la satisfagan (oferta). Compárense los restaurantes en Lima con las librerías. De los 43 distritos de Lima, solo en ocho hay tiendas especializadas en libros. Por lo menos, la mayoría de distritos de Lima debería tener una tienda de libros, para satisfacer esa necesidad. ¿Entonces, por qué á nadie se le ocurre hacer el negocio de su vida y poner una librería en alguno de esos lugares?

Por la sencilla razón que esa necesidad NO EXISTE. Y no existe, como ya deben estar sospechando, porque a la mayoría de la gente aquí no le gusta mucho leer libros.¿Por qué creen que ya no se hizo la Feria del Libro de Lima Norte? ¿O por qué fracasó la Campaña "Vamos a leer" en la PUCP (al menos la del primer año)?

Esa es la gran prueba de que el mercado de literatura en el Perú sea muy reducido. Que, en el día a día, en la vida cotidiana, existe la necesidad de comer, pero -para la mayoría- no de leer. Y eso que estoy hablando de Lima, en provincias la situación es mucho más complicada.

Pero ¿y la piratería? La piratería, la que se hace en el cruce de los semáforos, funciona más que nada por el mecanismo de compra eventual, aprovechando la inmediatez y el apuro. No responde a una necesidad verdadera: la gente que consume libros no piensa "voy a ir al semáforo a ver las últimas novedades". No se puede considerar un lugar donde la gente va a consumir literatura, pues esto no es solo pagar y llevar, sino también comparar libros, hojearlos, conversar un rato quizás con otros interesados.

¿Todavía no me creen que la gente no lee muchos libros en nuestro país? Bueno, yo no quería, pero vamos a tener que sacar las tristes estadísticas. Según los resultados obtenidos por el estudio “Hábitos de lectura y ciudadanía informada en la población peruana-2004” (Biblioteca Nacional del Perú-Universidad Nacional de Ingeniería) del de población en capacidad de leer, 26% manifiesta no hacerlo. El resto (74%) alcanza a leer en promedio poco más de un libro al año. Un libro al año es nada comparado con los promedios internacionales. Este 74% de "lectores" se reduce a 55% de acuerdo a los criterios de CERLALC. Estamos en los últimos puestos en libros leídos por persona (click en el capítulo 2). Y eso, asumiendo que la gente entiende lo que lee, porque estamos antepenúltimos en eso.

En resumen, estamos en la cola. Ojo que los datos son sobre lo que la gente lee, no sobre lo que compra, y es que si hay una diferencia. Si hablamos de estadísticas, estas me parecen más útiles para entender la situación que las de la
Cámara Peruana del Libro que, sin ánimo de ofender, no puede ser un ente taaaan objetivo pues finalmente su negocio es difundir que su feria puede vender muchos libros (que los lean ya es otro tema).

"Reto a los lectores de este blog a nombrar diez autores peruanos menores de treinta años que haya que leer de todas maneras. O cinco." ¿Existe algo que hay que leer de "todas maneras"? Vamos a asumir que sí, que leer es bueno y que hay que promoverlo, supongo que por eso Vargas LLosa se queja
de Internet y Umberto Eco dice que va a adaptar "El nombre de la rosa" para hacerlas más accesible. (wtf?)

Pero no por eso se entiende que habría que leer algo de un autor peruano y necesariamente menor de 30 años. ¿Sólo por apoyar a la industria nacional? Lo curioso es que luego surgen las interrogantes"¿Como enterarme de algo? ¿Cómo promover la lectura?" La pregunta sería para qué promover la lectura si, según el artículo, se supone que en el Perú se lee un montón.

¿Todavía no me creen que en el Perú no se lee mucho? ¿Viven en un mundo en el que la gente siempre está hablando de libros? ¿Buscando en google datos sobre autores peruanos y lamentablemente no encuentran información? ¿Siguen pensando que hay muchísima demanda no atendida? Bueno, si no me creen, que hablen los expertos: Sergio Vilela, editor de Planeta, dice que
aquí hay talento y tradición literaria. Solo nos falta demanda... si, DEMANDA, no a Gastón Acurio, Superman o una foto de Melcochita leyendo.

"Si tanta gente puede gastar ¿pueden gastar en libros? ¿Por qué no?" Ok, lo diré de nuevo. PORQUE NO LES INTERESA. Efectivamente, la falta de dinero no es argumento, lo que demuestra una vez más que prefieren gastarlo en cualquier huevada menos en eso.

Ojo, no estoy dudando la calidad de nuestras letras. La literatura hecha en el Perú es, en perspectiva, muy buena, a pesar de todos los obstáculos. Pero afirmar que puede ser masiva tan fácilmente (o solo con la participación de alguna figura simbólica que muestre un interés popular "que ya existe") es absurdo. Porque ese interés no existe.

"La industria editorial es un negocio". Sí, es cierto. Como negocio pueden hacerse muchas cosas para que crezca (si es que lo único que importa es que se vendan más textos, no si se leen o no). Se deberían dar más facilidades para ingresar y alquilar stands en la FIL, repensar la legislación de Derechos de Autor y la Ley del Libro (esta última beneficia más a los grandes y no a las microempresas), sacar ediciones populares con periodicos y mucho más. “Ustedes tienen derecho a leer buena literatura”. Claro, pero pocos quieren ejercer ese derecho.

En resumen, incluso si se ve el post desde la perspectiva de hacer negocio, es decir de crear industria nacional o mercado para que la gente compre libros peruanos, primero debemos lograr que tengan necesidad de comprar libros, y antes que nada, se debe lograr que lean esos libros, que les interesen, porque nadie gasta plata en algo que no le interesa. Y es que para que la gente gaste 50 soles en un restaurante, primero le tiene que gustar "comer rico".

¿Qué se necesita para crear esta demanda? Debería ser motivo para otro post. Gente que se esfuerza por difundir libros hay, no muchos, pero hay. Ni siquiera estoy tan seguro que sea bueno, per se, crear esta demanda. Lo que sí sé es que no se necesita una figura en especial, porque una sola persona no lo va a lograr. Ni así Vargas Llosa vaya a inaugurar la FIL.
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