domingo 22 de noviembre de 2009

Vallejo Ova de Hades


Como en Saint Seiya, el "descenso a los infiernos" es un tema que ha sido muchas veces tratado en la Literatura, en sentido literal o metafórico. La Eneida, La Divina Comedia o Una temporada en el infierno son solo algunos ejemplos.

En nuestro país, por otro lado, antes era casi una tradición encarcelar a escritores: Arguedas, Vallejo, Ciro Alegría, Valdelomar pasaron todos por canadá. Por eso, libros como El sexto, El dilema de Krause o Los hijos del orden son casi un subgénero de la narrativa lorcha al que ahora se agrega "Vallejo en los infiernos", la última novela de
Eduardo González Viaña.


La obra alterna la experiencia como "precioso" del autor de Trilce, con un interesante recorrido de la vida del artista, desde sus primeros años hasta su partida del país. Esta biografía novelada incluye artículos de periódico de la epoca y textos de los expediente judiciales, sin dejar de lado la ficción. Las violentas torturas, las sublevantes injusticias sociales y la realidad de los pobladores del lugar le dan una atmósfera similar por momentos a El mundo es ancho y ajeno. La prosa de González Viaña tiene algunos altibajos: por momentos, ágil e imaginativa; por otros, monótona. Y es que el problema de plantear una cuasi biografía, es que los hechos y las fechas suelen tener mayor peso que la estética de una ficción bien narrada. En general, a lo largo de sus 33 capítulos, se puede percibir nuevas aristas de la vida del vate. Recomendado para fans.

La edición es muy agradable, en papel marfileño y con letra grande. Casi sin erratas: "habtación" en vez de "habitación" en la pág. 436 y un error en las cabeceras de la presentación, el prólogo y el proemio (pág. 17-24). La carátula si es un poco tela, con la misma foto de Vallejo repetida hasta el cansancio.

Como el libro fue editado por nuestro
Congrezoo, el prólogo está a cargo del impresentable de Luis Alva Castro. No señalaría esto si no fuera porque uno de los personajes al referirse a las comunidades campesinas, los trata de "Antiperuanos, comunistas, que no saben lo que significa la inversión extranjera" (p. 475). Este es exactamente el tipo de razonamiento que repiten los miembros del partido de este señor, empezando por el imbécil de Alan (al que lamentablemente ya es la segunda vez que lo mencionamos lo que me preocupa). Y es paradójico, pues González Viaña señala que esto se repite hasta la saciedad en nuestro tiempo. Así como en la obra tienen su Quiruvilca, nosotros tenemos a Bagua. Y es más paradójico que sea Alva Castro el que le cuelgue una medalla al autor del libro, en la premiación que le harán este jueves en el Hemicirco. Al respecto, maletea el Goyo Martínez. Yo, francamente, prefiero no opinar.

Eduardo González Viaña
"Vallejo en los infiernos"
Fondo Editorial del Congreso del Perú, 2009
514 págs.

Puntaje: 6

Artículos:
El Comercio, La República, La Primera
Comentarios:
Javier Agreda

Un par de vídeos:
presencia cultural y narración de un extracto de la obra

Y pueden bajarse los capítulos
1 y 2

domingo 15 de noviembre de 2009

Borges reloaded

Ayer (o anteayer no recuerdo bien) se inauguró un museo en honor a Jorge Luis Borges. Aunque ya existe una Fundación Internacional y un Centro Cultural con su nombre, parece que un museo no está de más (y es curioso porque el autor ni siquiera tiene página web oficial ¿no sería eso más útil y barato?). Eso de museos del escritor o casas de la literatura parece que está de moda. Más detalles sobre el museo, aquije please.


A propósito, circuló la noticia de un
dizque "inédito" de Borges, que en realidad es La hermana de Eloísa publicado hace como cuchumil años. Los que "han estudiado" (jajaja, que buena, así dice su blog) opinan esto. Pero los que nunca estudiamos (ver cabecera de este blog) solo podemos afirmar que hay que ser bien monse para pagar ¡330 euros! por un libro con un cuento de 22 páginas (que encima te lo puedes bajar aquí). Y es que, a veces creo que esto de museos y "cuentos inéditos" es solo marketing y algo de billete de por medio.

domingo 8 de noviembre de 2009

Mas misio que el chavo

Se acaba el año, se acaba la década. Habrá un tiempo para hacer balances, listas, rankings. Pero todavía no. Más aún ahora que estoy misiazo. Claro, podría florear un toque, no sé, de cuando leí "Ollantay" en esos libritos celestes de "Editorial Mercurio", pero la idea es esbozar ideas sobre obras más o menos recientes, al menos en teoría (en realidad no tenemos ningún plan, jajaja)


Quisiera contar algo sobre
el último de Saramago, sobre la trilogía de Stieg Larsson, sobre el ensayo onettiano de Vargas Llosa y hasta de los "penúltimos escritos" de Bryce (aunque sea para encontrar más plagios). Porque esa es la idea. Sería muy fácil hacer posts criticando errores de otros blogs o con chismecitos monses de esos que abundan. Pero la gracia es comentar libros, aunque sea brevemente. Bueno, ya veré como consigo billete. O será un susto y una carrera.

sábado 31 de octubre de 2009

Felíz dia de... ¿de qué?

¿Por qué celebramos algunas fechas y olvidamos otras? El día de hoy, que suele dividirse en dos tipos de festividades, es un claro ejemplo de este fenómeno.

En el 2009, por ejemplo, se recuerda los 80 años del nacimiento de Ribeyro con
exposiciones , coloquios y vídeos caletas. También los 100 años del nacimiento de Ciro Alegría, del que hubo un simposio, pedidos para que le pongan su nombre a la feria del libro e incluso hay una comisión del Congreso. Y los 100 años de la muerte de dos chicas pioneras: Clorinda Matto de Turner y Mercedes Cabello de Carbonera, también tendrán su coloquio. Eso a nivel oficial.



Sin embargo, otras fechas como los
90 años de la muerte de Ricardo Palma no han generado mayores actividades que un par de artículos Luis Jaime Cisneros o de Caretas (y eso que tiene una Universidad con su nombre). Algo similar sucede con la conmemoración de los 90 años de la muerte de Abraham Valdelomar: un post de un blog y un texto en El peruano es todo creo (incluso su gallo tiene más fans, hubo más por los 90 años de "El caballero carmelo" el año pasado).

Y otras efemérides como los
75 años de la muerte de José Santos Chocano o los 40 del deceso de Arguedas son apenas mencionados. ¿A que se debe esto? No puede dejar de recordar esa cita ribeyriana que dice:

Por qué dentro de cien años se seguirá leyendo a Quevedo y no a Jean-Paul Sartre? ¿Por qué a François Villon y no a Carlos Fuentes? ¿Qué cosa hay que poner en una obra para durar? Diríase que la gloria literaria es una lotería y la perduración artística una lotería.

Se acerca noviembre, fecha de coloquios y conferencias. Al margen de lo que celebren hoy ¡Que la pasen chévere!

jueves 22 de octubre de 2009

La casa de la "Literatura peruana" ¿o aprista?

Ayer se inauguró la Casa de la Literatura peruana, ubicada en en la Estación de Desamparados. Algo que ya se venía anunciando desde el año pasado y que generó reacciones a favor y en contra. La intención es buena, pero aún falta mucho para estructurar una política coherente al respecto. La labor de Promolibro ya ha sido sujeta a críticas y esta obra no es la excepción. No estoy seguro si será "la única de su tipo en el continente" como aseguró su secretario, Ernesto Yepez. De hecho, ya existía una "Casa del poeta peruano" creada incluso por Ley y casualmente en el primer gobierno de caballo loco.

Las salas están organizadas con las etiquetas de romanticismo, costumbrismo, realismo etc. Hay biblioteca y libros al aire libre (falta una sección para guardar las mochilas sino se van a chorear las obras). En general cuando la visité la pasé bien. Hay más detalles del recorrido
aquí.



Lo que si me parece un asco es la Sala 13, titulada "Poetas del pueblo": sencillamente aquellos vates que estuvieron vinculados al APRA. Algunos conocidos como
Manuel Scorza o Juan Gonzalo Rose, otros que ni en pelea de perros. Es completamente absurdo sectorizar a los creadores por su posición política, entonces ¿por qué no crear una sección de los poetas que fueron comunistas o de otra agrupación? Patético, pero de alguien como Alan García no me sorprende en absoluto. Tenemos que sacar esa sala. Y rápido.

Más notas: El Comercio, La República, Perú21, La Primera.
Y un
vídeo.

sábado 17 de octubre de 2009

Mutantes en el Directorio

A propósito del post anterior, justo ese sábado salí y ví en una mesa a Mariano Vargas y recordé cuando el año pasado me dijo en el Durectorio que iba a publicar un libro. En ese momento no me dijo el título (o al menos no me acuerdo, estaba ebrio).

Luego pude disfrutar de la rebeldía de Nino, frente al desconcierto de Gonzalo y la inocencia de Torres, todos ellos entrañables y bien narrados. Lo contrario a lo maniqueo de Los Mutantes, malos, muy malos,
hasta lo gore. También sus jefes, los decadentes Nobles con apellidos de marcas de ropa, liderados por el duque Chanel; supercaricaturizados, casi un comic underground. Claro que esto se debe a la contraposición de su mundo y el de los niños (supongo ¿no?). No coincido con José Miguel Herbozo respecto al manifiesto del diario "El averno"(p. 49), creo que existen formas más sutiles de expresar la propuesta de un autor.



Otros recursos además de insertar un periódico: el cuadro de sesión de paciente (p. 69), los innecesarios diálogos teatrales (p. 12-13), los capítulos divididos en letras. No podía faltar el homenaje de ley: en este caso a "Los inocentes" de
Oswaldo Reynoso: aparecen el Choro Plantado, el Príncipe, el bar "la Estrella", etc.

Un libro entretenido, pero que a veces sentía que se regodeaba en recursos artificiosos, lo que es normal en cualquiera debut. El autor se lo dedica a si mismo (modesto el muchacho), pero coincidimos con la promesa que expresa en esta dedicatoria, donde señala que en el futuro nos traerá una obra más lograda. Estamos seguros que sí.

Mariano Vargas
Los mutantes
Lima, Estruendomudo, 2008
79 págs.
puntaje: 6.5

Y aquí algunas notas de
El Comercio y Perú 21

domingo 11 de octubre de 2009

Prohibido para mayores

Buceando para un trabajo alimenticio, encontré en El Perú: retrato de un país adolescente, la obra de Luis Alberto Sánchez, un fragmento en el que cita el libro de Wolfgang Luchting titulado Pasos a desnivel y señala lo siguiente:

"...si juzgamos a través de la narrativa, los peruanos somos de una terca adolescencia: en todos nuestros relatos (menciona los de Ribeyro, Arguedas, Bryce, Vargas Llosa, etc.) se basan en la historia de algún adolescente. De ello emanaría la premisa de que quien se consagra a describir a personajes de esa edad es porque pertenecen a una colectividad con esos mismos caracteres." (pág. 10 de la edición Peisa del 73)
Si bien es cierto novelas como La ciudad y los perros, Los ríos profundos, No me esperen en abril, Los inocentes, La casa de cartón etc., los protagonistas son adolescentes eso no quiere decir nada ¿no? Y ahí están muchas Bildungsroman como prueba.



¿Es la literatura peruana "adolescente"? Nuestro país quizás aún se encuentra en un periodo de definir su identidad y todavía es "adolescente" en el sentido que señalaba LAS, pero no estoy seguro si de esto se puede concluir algo sobre la obra de nuestros escritores. Lo cierto es que en las últimas publicaciones, el fenómeno prosigue: al menos, en
Estruendomudo, libros como Los Mutantes de Mariano Vargas, Fiesta de promoción y El amor en los tiempos del cole de Lorenzo Helguero y Espuma! de Carlos Gallardo son algunos ejemplos de que la chibolada es una obsesión casi pedófila en nuestra literatura.

¿A qué se debe esto? Quien sabe, quizás a la mayoría de escritores los agarraban de lornas, los metían al tacho, etc. y quieren exorcisar los malos recuerdos. Bueno, en algunos casos ya se sabe como a Marito en el
Leoncio Prado. Pero no me lo imagino a Oswaldo Reynoso apanado o a Martín Adán (bueno a este último un poco porque tenía pinta de nerd). Quizás sea solo nostalgia o alguna tendencia que desconozco lo que produce esto

¿Total la onda indie está de moda no?