
Qué feas que son las copias. Y todo lo pirata en general. Si recurrimos a ellas es por necesidad. Pero, como dice el slogan: prefiera un original.
La "edición" que leí de Cinco esquinas es pirata. Me la regalaron y al equino obsequiado... bueno, ya saben. Mis ganas de leerlo pudieron más. Además que ni huevón iba a pagar las casi 70 lucas que cuesta. Pensaba, sin haberla leído, que tal vez no lo valía.
Hacía tiempo...