
Si el año pasado parecía raro, lo de este ya rompe todo los esquemas. Menos en el campo librero donde fue un año anodino hasta el punto que me ha hecho extrañar los años en que comentaba mis lecturas más que los sucesos y las noticias relacionadas a estos temas.
Todo empezó con una desgracia y, no, nos referimos a la repetición adnauseam de la canción de verano "Despacito" (bueno, también a eso)
Nos referimos al Fenómeno...