
Quizás debí iniciar mi viaje por aquí. Este puerto solía ser punto de llegada a muchos visitantes sudamericanos, como puerta de entrada a Europa. Poco antes de la publicación de Rayuela, Cortázar viajó hasta esta ciudad italiana para acompañar a Aurora Bernárdez en su partida y retorno de Buenos Aires. Incluso, en su novela Los premios, en que los personajes se encuentran en un barco con rumbo desconocido, uno de ellos dice...