
Este año, quizás por cuestiones de trabajo, he leído más libros de "no-ficción" que en otras oportunidades. Antes ya había invertido mi tiempo en libros sobre el conflicto armado interno: desde increíbles reportajes como Muerte en el Pentagonito de Ricardo Uceda hasta penosos textos como La cuarta espada de Santiago Roncagliolo, pasando por obras intermedias como En el reino del espanto de Alvaro Vargas Llosa u Ojo por ojo...