
SPOILER ALERT: No tengo idea de la respuesta, pero creo que vale la pena hacer un ejercicio sobre este tema.
Todos vamos a morir y no nos llevaremos nada al otro mundo. Solo cuando alguien cercano fallece nos damos cuenta de esto y, pasando a un tema quizás más frívolo, me pregunto si es lógico seguir comprando y comprando libros que se convertirán en polvo como nosotros mismos.
Por si acaso, aquí somos superhinchas...