
Durante la infancia, todo es más
simple. Por eso, en mis primeras lecturas, no usaba marcapáginas ¿existían
siquiera? En una época en que conseguir leche, arroz, azúcar o “productos de
primera necesidad”, por usar la ordinaria expresión periodística, era algo
complicado, dudo que nadie haya tenido entre sus prioridades la adquisición de
libros, menos de marcadores.
Confiaba en mi memoria, casi
vacía de recuerdos y limpia de preocupaciones,...