
Como los libros, hay días buenos y malos. Y en general hay momentos en los que todo parece una desgracia sin esperanza (por ejemplo cuando vez que en las ferias del libro de países vecinos llegan premios Nobel como Coetzee o Le Clézio y aquí la gran atracción promete ser Pedro Suárez Vértiz).
Es en esos días en los que uno tiene que sacar fuerzas de flaqueza (o de gordeza para el caso de los más rellenitos)...